Hace mucho tiempo que me volví transparente. Casi, casi invisible. O sin el casi.
Cuando uno se va acercando a los cincuenta ve las cosas de otra manera. Ni mejor, ni peor, pero de otra manera.
Te vas acostumbrando al efecto que no produces en la gente.
Te vas adaptando e incluso acomodando poco a poco a esa insoportable levedad del ser (que me perdone Milan Kundera), a esa sensación de que muchas personas tienen la extraordinaria facultad, el maravilloso don, de mirar a través de ti.
Digo a través porque no ven o no sienten tu presencia. Ni falta que hace, probablemente.
Eres alma y el alma es invisible, al fin y al cabo.
Quizás no sea importante porque poco a poco vas asimilando que el pequeño número de personas (cada vez más pequeño por selección natural) que te aprecia es el único grupo humano que consigue vislumbrarte un poco.
Y aunque sea poco, se agradece.
Mostrando entradas con la etiqueta Milan Kundera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Milan Kundera. Mostrar todas las entradas
13 marzo 2007
Hace mucho tiempo que me volví transparente
Etiquetas:
a través,
alma,
cincuenta,
don,
facultad,
gente,
insoportable levedad del ser,
invisible,
Milan Kundera,
personas,
presencia,
selección natural,
sensación,
Transparente
Suscribirse a:
Entradas (Atom)