17 septiembre 2011

Last Tango in Paris

Ni supe que era el último ni entendí que fuera un tango, me sorprendió lo humano, lo humano que quiso ocultarnos la censura, la hipocresía, la vieja sempiterna moral... ¡Genial Bertolucci! ¿Eran otros tiempos, otras épocas?

02 enero 2011

Los mejores deseos para el año 2011

Lo sabes porque alguna vez te lo he dicho al oído, ya que las cosas importantes deben decirse de forma queda, como un susurro, sin aspavientos... que "todo lo que conseguí antes de los cincuenta no vale nada... Cuando llegue a los cien produciré cosas elogiables. Para no hablar de los años siguientes" (Hokusai). Y es que la esperanza quedó atrapada al cerrar la caja de Pandora y es un fuerte veneno para el alma y los sueños. Y eso te deseo para los años venideros, esperanza y miles de sueños.


Ilustración: Tania Quindós González

02 mayo 2010

La bonanza de las Antillas

Hace tiempo, tal vez demasiado tiempo, los cuentos de Italo Calvino recogidos en un libro (“La gran bonanza de las Antillas”) me dejaron una impresión que parecía indeleble. Han pasado varias eras, cientos de eones, y aquellas historias se han transformado, perdido, alterado. Sin embargo, queda un sabor residual unido al título y muchas mañanas despierto con el dulce aroma de la bonanza de las Antillas. Nunca he estado en el Caribe, no he pisado sus arenas ni sus vergeles, no me ha acariciado la piel la calidez de sus aguas, ni he temblado con la furia del viento que crea el huracán. Pero en esa maleta o mochila espiritual que cargamos a las espaldas, del imaginario individual y colectivo de una generación, la libertad del espíritu, del alma, vuela acompañada de la brisa entre millares de verdes y azules en búsqueda de la Arcadia perdida y de la Icaria soñada. La bonanza de las Antillas donde ningún ser humano nos es indiferente e insolidario, donde toda persona está como el recién nacido, in puris naturalibus, acariciado por el suave sol del amanecer.

04 febrero 2009

Autopista "Dos Mares": ¿Crisis? ¡Asfalto y hormigón!

Los momentos de crisis son los que hacen que los políticos brillantes muestren sus mejores virtudes. Por eso me sorprende que para salir de una crisis provocada por un sistema económico en el que sólo prima el dinero fácil, se intenten emplear los mismos métodos viciados que nos han metido en ella. Nuestro país tiene el triste privilegio de ser el primero entre los europeos en el número de personas sin empleo y con un futuro más incierto.

Se busca la solución cambiando el ladrillo por el hormigón y el asfalto para acometer nuevas autopistas y carreteras. Cuando hayamos destrozado lo poco que queda sin degradar de nuestra Península ¿Qué haremos?

Llenar de asfalto de peaje nuestra tierra no es paradigma de una economía sostenible ni comprometida con el medio ambiente. Es triste recordar que hay miles de kilómetros de vías férreas abandonadas, de montañas horadadas por túneles que en un tiempo se consideraron puertas al progreso. Hoy nos hemos olvidado de lo hecho, de reciclar y reutilizar lo que tenemos y nos dedicamos a agredir nuevamente a nuestra particular Gaia con nuevas “proezas” tecnológicas.

Un caso concreto es el proyecto denominado A 69 o autopista “Dos Mares”, una profunda herida que pretende atravesar el norte de Burgos para comunicar Cantabria con el Mediterráneo. Una nueva idea para alienar una región donde la naturaleza todavía respira. Por estas tierras se realizó la línea de ferrocarril Santander-Mediterráneo, largo y hermoso trazado con túneles, trincheras y kilómetros de raíles perdidos.

¿No sería mejor reconstruir el ferrocarril para volver a transportar personas y mercancías?

De paso se conseguiría que un elevado número de personas tuviera un trabajo estable y sostenible.

08 noviembre 2008

Pongamos que hablo de Obama


Hay personas que despiertan una gran esperanza entre los demás. La ilusión recorre las calles y se vuelve contagiosa. La esperanza es mayor en tiempos de crisis. Ilusión, esperanza y crisis se combinan y crean una atractiva sensación de que todo se mueve a un ritmo vertiginoso. Obama es en estos momentos una gran esperanza para millones de personas. Una esperanza de que las cosas cambien, se modifiquen para favorecer de forma equitativa a todos. La esperanza no tiene mucho que ver con el realismo. ¡Qué más da! A mí también me ilusiona y tengo grandes esperanzas en su gobierno. Sin embargo, los siglos van pasando con grandes cambios externos que no lo son en la estructura fundamental de la psique humana: siempre hay personas que están arriba y otras que estamos debajo, mucho o poco pero debajo.
La esperanza es un arma de doble filo y debemos recordar que “En el fondo de la caja” de Pandora, dice Michael Köhlmeier, “no quedaba más que la esperanza, que había permanecido sin poder salir. Desde entonces, la esperanza fue administrada por Prometeo, quien la custodió y nunca dejó que sus criaturas la percibieran completamente. La esperanza es una medicina muy fuerte, en su forma pura, sin diluir, puede hacernos daño. Por eso Prometeo se cuidó mucho de que la esperanza no fuese administrada sin el recuerdo”.

31 octubre 2008

Octubre bancario, noviembre regio…

Las tardes de octubre se pasan de frías (y parece que noviembre viene contento). Como si no fueran con uno, las temperaturas externas e internas tienden a equilibrarse. Y no sólo eso. En cuanto te descuidas pasas a ser parte del escenario (¿o es mobiliario?) urbano.
Empiezas a escuchar que viene una ola de frío en la emisora sintonizada en el automóvil como si no supieran tus huesos y articulaciones que la ola ya está aquí. Eso es lo bueno que tiene la edad, o más bien tener cierta edad, que el barómetro ya lo llevas incorporado.
Frío, crisis económica, banqueros llorando lágrimas de champán y babas de caviar… y en esto que viene la reina a deleitarnos con sus sabios consejos. Así somos y así seremos (¿?), súbditos obedientes y complacientes. Hoy de ti, mañana de mí, súbditos de este reino global que amanece gris entre tanto pobre banquero rico al que tenemos que subsidiar entre todos.
Y que no decaiga la alegría, que con vaselina la sonrisa sale más amable y festiva…
A todo esto ¿es cierto que Bush nos deja? ¿será un sueño? Tal vez todo no sea malo este noviembre que comienza.